Amanecer

 Mañana la luz me alcanzará sentado en la esquina de algún bar, oyendo la rutina del entretenimiento sordo del descanso.

 Mañana la luz iluminará mis manos llenas de tierra ajena, dependiente de mi amor.

 Mañana, quizá, la luz me verá más contento que hoy, pero más triste que ayer.

Matias T. P. Leiva

Entradas populares de este blog

Romance del despojo

Oda a la duda

Amores/1