Vacío/2

 Y nuevamente las manos sobre el escritorio y los ojos mirando al suelo, ¿dónde me olvidé las ideas?
Sigo esperando el milagro de la inspiración
hoy las musas están de huelga: ya nadie las tiene en cuenta.
Muevo la lapicera de acá para allá, y nada. Garabateo palabras que significan más que toda mi vida. Inconclusas, tal vez, si hallaran su contexto.

Ignoro el sufrimiento del pianista sin manos,
pero nada envidia a quien escribe sin ideas.

Volveré.

Matías T. P. Leiva.

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